¿Sabes atraer la atención de los chavos o los haces correr?
Atraer la atención de los chavos es todo un arte, aquí te enseñaremos a dominarlo.
Por América Torres @aamericatz
Estar cerca de un chavo que nos gusta es una bomba de tiempo porque, ¿quién no ha hecho o dicho cosas tontas delante de él? Sin embargo, si de veras quieres llegar a algo con él, es importante que aprendas a controlar tus nervios porque éstos se pueden convertir en tu peor enemigo y hacer que el chico ¡huya! cada vez que te vea cerca.
Nos vamos a concentrar en enseñarte a dominarlos porque los nervios pueden hacerte actuar de varias maneras y puedas atraer la atención de los chavos:
- Te conviertes en una boba que se ríe de todo, que cuenta malos chistes y que se ríe con unas carcajadas que suenen como una yegua con anginas.
- Te pones muy agresiva con él: te burlas de todo lo que hace, lo criticas y, sin darte cuenta, lo insultas, ¡qué horror! O pero todavía: te pones a hablar mal de él con toooodo el mundo, incluyendo a sus amigos.
- Te conviertes en una stalker y te dedicas a leer y comentar tooooodo lo que escribe en su Twitter o en su Facebook.
- Te pones hiper empalagosa y lo abrazas o lo besas (en donde se pueda) en cualquier oportunidad.
¿Te identificaste con una o varias de estas conductas? Pues entonces es hora de que aprendas a calmarte. ¡Tranqui!
Primero que todo debes saber que cuando vemos a un chico que nos gusta nuestro cuerpo genera las mismas sustancias que cuando se siente en peligro. Eso es lo que hace que nos suden las manos, que seamos incapaces de estarnos quietas y que nos den ganas de salir corriendo. Ahora que sabes a qué se debe tu reacción estás lista para seguir estos tips:
* Visualiza la situación. Si ya sabes que lo vas a ver en la escuela, practica desde la noche tu reacción. Ensaya frente a un espejo cómo te comportarás y qué le dirás y, si es posible, grábate en video. Esto te ayudará a observar tus palabras y tus ademanes y podrás corregirlos para sonar y verte tranquila.
* Respira. La respiración es clave para tranquilizarte, prueba esto: toma aire profundamente, de modo que tu estómago se infle, pues eso es señal de que estás aspirando correctamente. Luego exhala lentamente y vuelve a empezar. Practica esto en casa acostada y coloca un objeto sobre tu estómago: si estás respirando correctamente, el objeto subirá y bajará. Ensaya hasta que logres respirar naturalmente y ponlo en práctica cuando estés cerca de él y sientas que estés apunto de perder el control.
* Lejos y cerca. Es una táctica que consiste en acercarse, saludarlo de manera normal y no pelarlo el resto del día. Esta táctica tiene la ventaja de que te deja acercarte lo suficiente para que sepa que existes, pero al ignorarlo lo dejarás intrigado.










